
En el norte de Cataluña, al pie de los pirineos y escondida y rodeada de montañas, se encuentra el valle de Arán. Un valle pirenaico limitado por Francia y que tiene como principal arteria fluvial el río Garona.
El valle de Arán cuenta con una población de apenas 10.000 habitantes. Gran parte de los ciudadanos del valle viven del turismo, no es de extrañar entonces que el valle ofrezca al turista una gran variedad de propuestas para la diversión y el entretenimiento. Hasta la creación del Túnel de Vielha, el acceso al valle de Arán no resultaba ni mucho menos sencillo.
La capital del valle es Vielha, un pueblo de apenas seis mil habitantes que posee un rico patrimonio histórico-artístico. Por ejemplo, podríamos destacar lugares como la famosa iglesia Parroquial románica de Sant Miguel, donde se encuentra el famoso Cristo de Mijaran, una de las principales obras escultóricas de todo el valle de Arán.
Vielha o Viella se divide en dos partes claramente diferenciadas: Baish Aran i el Naut Aran. La zona del baish Arán es la que se encuentra más cercana al país galo y en donde siguiendo el río Garona podemos encontrar diferentes pueblecitos destacados, como por ejemplo Arres, Vilamos o Bossost. En la zona del Naut Aran se encuentra situada la localidad de Baqueira Beret, muy popular gracias a que allí se encuentran la estación de esquí más importante del estado. También destacar la localidad de Baguergue, donde se encuentra la iglesia románica de Sant Feliu, o la localidad de Salardú, donde está la iglesia románica de Sant Andreu.
En definitiva el valle de Arán ofrece al visitante un paisaje realmente hermoso, para disfrutar tanto de las bonitas panorámicas, como del patrimonio histórico-artístico como también de las actividades que se llevan a cabo por toda la zona.
