Sabores del Valle de Arán

Nuestro país se caracteriza por tener un gran calidad en los platos y poner al alcance del visitante sabores de antes y también los más actuales. Algunos siguen pensando que una buena comida es el mejor regalo que se le puede hacer a uno, por eso y porque el invierno y el frío se acercan, seguro que algunos de los platos típicos serán el mejor manjar para nuestros estómagos.

Afortunadamente, las abuelas aranesas han sabido guardar en sus cocinas recetas preciadas que en estos momentos, los grandes cocineros también las incluyen en las cartas de sus restaurantes. A veces, con ciertas transformaciones, adaptadas a los nuevos tiempos en los que vivimos, pero en todo caso, manteniendo la esencia y la tradición.

Además de la calidad de los platos típicos y hay que tener en cuenta que en esta comarca existen cultivos de gran calidad que marcan la diferencia y aportan alimentos básicos de excelente calidad. Aprovechando que la mejor materia prima está a mano y el buen manejo entre fogones, el resultado es verdaderamente espectacular y delicioso al paladar.

La Ólha aranesa, uno de los platos estrella

Este es uno de los más típicos platos del Valle  en los que además de restarantes de gran calidad, también se pueden encontrar los apartamentos Valle de Arán . Para hacerlo no se necesitan grandes ingredientes, ni caros, ni rebuscados, solamente ponerle mucho cariño y mimo. Normalemente, uno de los ingredientes secretos de los platos suele ser precisamente, el amor que se pone en hacerlo.

Si alguien se enamora de este cocido y lo quiere hacer en su casa solamente necesitará 200 gr de alubias, una cebolleta, un diente de ajo, un puerro, dos patatas, medio kilo de col y gallina, un poco de butifarra y 100 gr de fideos. Estas cantidades son para seis comensales con buen apetito.

Cuando ya tengamos los ingredientes listos, ya podemos ponernos el delantal y comenzar a cocinar. En una olla pondremos la gallina a cocer con un hueso de jamón y las alubias. Al cabo de unos minutos, trocearemos las verduras y las añadiremos a los demás ingredientes. Cuando solamente falte media hora para que el plato esté listo, añadiremos las patatas, la butifarra, los fideos y la pelota. Esto último os explicaré a continuación cómo se hace. Después de 20 minutos, el plato estará listo para comer.

Para hacer la llamada pelota, necesitaremos un poco de carne, miga de pan empapada en leche, perejil, un huevo y ajo. Lo rpimero que tenemos que hacer es trocear la carne en un bol y le añadiremos la miga de pan, el perejil y el ajo. Para que podamos dar a la masa una fomra de pelota, lo merzclaremos todo con el huevo en crudo. Cuando ya hayamos terminado este proceso, entoces solamente nos faltará enharinar y freír.

Para los que le gusta la caza, Civet de Sanglièr

La carne que proviene de la caza es algo que o gusta mucho o no gusta nada. Algunas carnes, como la de ciervo por ejemplo, son carnes con mucho sabor y de gran intensidad. Si lo que te gusta es saborear platos suaves, quizás no te guste este tipo de guiso, pero te puedo recomendar que, al menos lo pruebes y después decidas si te gusta o no.

Si te has enamorado de este plato, pero al volver a casa no sabes cómo hacerlo, no hay problema, en las siguientes líneas voy a intentar explicarte cómo puedes hacerlo en tu cocina y cuando más te apetezca. Hay que tener en cuenta que el jabalí, que es principal ingrediente del plato, solamente lo encontraremos en temporada de caza.

Para preparar este suculento manjar necesitaremos jabalí, cebolla o cebolleta al gusto, ajo, laurel, sal, nuez moscada, hierbabuena, vinagre, aceite, un poco de vino negro y coñac. Aunque la receta original sea así, cada uno puede adaptarla a sus gustos, no a todo el mundo le gusta el sabor que deja el laurel o la hierbabuena.

El primer paso para conseguir un buen resultado es tener en cuenta que a al cocina hay que dedicarle tiempo y no hay que tener prisas. Si no tenemos el tiempo suficiente o no nos sentimos lo suficientemente motivados, es mejor dejarlo y ponerse en otro momento. Si ese no es uno de nuestros problemas, entonces tendremos que empezar por trocear el jabalí. Una vez preparado, no podremos hacer mucho más en 4 o 5 días, porque lo tendremos que dejar en adobo con el ajo y el vino.

Transcurridos esos días, lo sacaremos de esa maceración y lo salpimentaremos para después freirlo en una sarten con aceite abundante. El siguiente paso consisten en añadir el resto de los ingredientes, cebolleta, laurel, nuez moscada… y lo cubriremos con el vino negro, un toque de vinagre y un poco de coñac. Para finalizar con guiso, tendremos que dejarlo cocerse durante una 4 horas aproximandamente, así el jabalí estará en su punto. Transcurrido ese tiempo, solamente nos faltará sentarnos en la mesa, con un buen vino y con las preciosas vistas de Vielha y su comarca.

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