Andorra La Vella, la capital del ‘País de los Pirineos’

Andorra La Vella es la capital del Principado de Andorra. Entre los máximos atractivos tenemos la importante zona comercial y una gran diversidad gastronómica

Andorra La Vella es la capital y principal centro neurálgico del Principado de Andorra. Entre los máximos atractivos tenemos la importante zona comercial y una gran diversidad gastronómica que deja satisfechos a todos los que buscan variedad y calidad.

La ciudad a orillas del Gran Valira

La capital se encuentra en el margen izquierdo del Gran Valira, lo que hace que los medios urbano y natural se mezclen entre sí. En el centro podemos encontrar el Parque Central, el cual está pensado para el descanso y ocio de los viandantes. Los amantes del arte románico y prerrománico pueden disfrutar muy cerquita, en Santa Coloma, de la Iglesia de Santa Coloma y el Puente de la Margineda.

Podemos destacar también la Casa de la Vall, la cual fue construida en el siglo XVI y es sede del Consell General, así como la Iglesia de Sant Esteve, una increíble iglesia románica que se erigió en el siglo XII. Interesante puede ser visitar las ruinas del Castillo de Enclar o su Iglesia de Sant Vicent d’Enclar y la Iglesia de Sant Andreu.

Andorra La Vella es la capital del Principado de Andorra. Entre los máximos atractivos tenemos la importante zona comercial y una gran diversidad gastronómica

Andorra la Vella, ciudad abierta a la cultura

Andorra La Vella suele estar durante todo el año repleta de citas culturales, caso del Festival de Música y Danza o festividades como la escudella de Sant Antoni, la Fiesta Mayor de Andorra la Vella o el cuidado Mercado Medieval. Aunque más allá de estos atractivos, muchos de los turistas disfrutan de las calles principales del centro, donde se pueden encontrar artículos de gran exclusividad hasta las últimas novedades a precios sensiblemente más baratos.

Andorra sorprende al viajero por su paisaje y las montañas que la rodean, protegiendo la ciudad de fuertes vientos y por el patrimonio de sus iglesias románicas y sobre todo por su gente, activa, trabajadora y emprendedora, que ha convertido un pequeño país en lo que es hoy, una mezcla de tradición y modernidad que cautiva al viajero nada más llegar. Los restaurantes son excelentes saborear la comida de la zona, pues puedes probar platos de bastantes partes del mundo. Del hospedaje se encarga Pirinalia, por supuesto.

En definitiva, Andorra La Vella es una ciudad de tamaño reducido pero que cuenta todos los atractivos para que vengas en la época de esquí o en el verano y disfrutes de un lugar mágico. Como el resto del micro-país, la seguridad está a un alto nivel y es visible la buena vida que tienen sus habitantes.